Informe de avance del proceso pedagógico
Proyecto: Cosechada y Resistigo
Habitar un territorio de manera constante empieza lentamente a transformar las relaciones que allí se tejen. En Altos de la Torre, el proyecto Cosechada y Resistigo continúa consolidando una presencia cotidiana que hoy ya no solo es reconocida dentro de la escuela, sino también en el sector, especialmente a partir del uso permanente de la sede social como lugar de encuentro, conversación y construcción colectiva. La continuidad de la presencia de la Corporación Educativa Combos, después de otros procesos desarrollados en el territorio, ha permitido fortalecer vínculos de confianza con niñas, niños, mujeres y familias, haciendo que el proyecto comience a ser identificado como un espacio cercano, seguro y abierto para la comunidad.
Actualmente, el proceso sostiene un acompañamiento semanal cercano a 100 niñas y niños y a 27 mujeres de la comuna 8, manteniendo además una base de participación de 158 personas inscritas. Estas cifras dan cuenta no solo de la permanencia del proceso, sino de una participación activa y de la construcción progresiva de relaciones pedagógicas estables.
Con las mujeres de la Mesa, el proceso ha venido profundizando en la construcción de la campaña del cuidado, una apuesta que poco a poco ha tomado forma desde las experiencias cotidianas y las preguntas que emergen en los encuentros. Las participantes han encontrado en los gestos del cuidado una posibilidad de construir mensajes para aparecer en lo público, narrar sus experiencias y reivindicar aquello que históricamente ha permanecido invisible. La pregunta “¿si no tuvieran que cuidar, en qué usarían su tiempo?” se ha convertido en una provocación importante para pensar el deseo, el descanso y la vida propia. Algunas respuestas han sido profundamente significativas: Heidy dice que bailando; Yuri paseando, Catalina disfrutando de la vida sin culpas y doña Cándida, por su parte, imagina pasar más tiempo con sus perros y gatos.
En medio de este proceso, doña Cándida se ha convertido también en una figura especialmente valiosa para el grupo. A sus 69 años, su deseo constante de aprender atraviesa los encuentros con una mezcla de curiosidad, humor y entusiasmo. Y su inconfundible “profe ¿quiere tintíco con rosquitas? Su interés por comprender la inteligencia artificial ha abierto conversaciones inesperadas sobre tecnología, conocimiento y acceso al aprendizaje. “Profe, descárgueme ese ppt” y pregunta con insistencia: “¿y qué le pregunto a esto?”. En ella aparece con fuerza una idea fundamental para el proyecto: aprender, preguntar y formarse siguen siendo actos profundamente políticos y vitales, sin importar la edad.
De igual manera, durante este periodo se inició el proceso de acompañamiento jurídico a las mujeres, fortaleciendo herramientas para la comprensión y exigibilidad de derechos relacionados con el cuidado y su reconocimiento. Este componente ha dialogado con los procesos formativos ya adelantados alrededor de marcos normativos que hemos abordado en el grupo, permitiendo ampliar las conversaciones sobre autonomía, derechos y participación comunitaria.
El ejercicio investigativo sobre la salud de las mujeres avanzó de manera articulada con las mujeres, de las encuestas que logramos hacer la trazabilidad el grupo de cuidadoras aplicó aproximadamente 75 encuestas. Desde el acompañamiento psicosocial el intercambio de cartas con Ana Sofía ha seguido consolidándose como una herramienta de escucha y acompañamiento sensible, permitiendo sostener vínculos desde la palabra escrita y el cuidado emocional cotidiano.
Con niñas y niños, el proceso continúa fortaleciendo apuestas pedagógicas relacionadas con el cuerpo, las emociones, el cuidado y la construcción de relaciones más equitativas. Con los niños se mantienen las actividades alrededor de masculinidades no hegemónicas, el reconocimiento emocional y el juego colectivo como posibilidad de tramitar conflictos y construir vínculos más respetuosos. Por su parte, con las niñas continúa profundizándose el trabajo sobre el cuerpo como territorio de autonomía y cuidado. En Hogares San José, debido a ajustes logísticos institucionales, el acompañamiento se realizará con la mitad del grado tercero y la mitad del grado segundo de niñas, manteniendo la continuidad del proceso pedagógico con ambos grupos.
Las metodologías corporales, el teatro y las dinámicas de movimiento continúan siendo herramientas centrales para el trabajo grupal. En contextos atravesados por una alta energía y múltiples tensiones cotidianas, el cuerpo ha seguido apareciendo como un lugar privilegiado para construir escucha, confianza y encuentro. Así, el proyecto continúa apostando por experiencias pedagógicas donde el cuidado no se enseña únicamente como discurso, sino que se construye en la práctica diaria de compartir, preguntar, jugar y permanecer colectivamente en el territorio.
Por: Santiago Rodas Cano
